jueves, 4 de abril de 2013

Zapatero a tus zapatos.


El mundo de la moda resulta un paraje atractivo al cual apostar sin fundamento.

De un tiempo para acá, las modelos con trayectoria, socialités e incluso los figuras de la farándula han decidido introducirse bajo el título de diseñadores, como si se tratase de un nuevo juego. Colaboraciones con firmas, lanzamiento de marcas y creaciones de imperios de ilusiones, aparecen una tras otra vendiendo cachivaches sin pies ni cabeza.

Victoria Beckham, por ejemplo, que saltó de Spice Girl a pseudo-diseñadora con jeans para Rock&Republic, es un ejemplo claro. La señora tiene estilo, eso es irrefutable, pero vestirse bonito y estar al tanto de las últimas tendencias, no la convierten en alguien capaz de proyectar y comunicar a través de la indumentaria. Ahora Vanessa Hudgens encuentra en Posh su inspiración para iniciarse en el camino.


Para ejemplo, basta un botón. Osman Youzefada AW09 vs. Victoria Beckham AW10.  ¿Similitudes inocentes? No lo creo.


Las primeras preguntas que vienen a mi cabeza cada vez que salta esto a mis ojos, son: ¿quiénes son estas personas? ¿Cómo fundamentan sus creaciones? ¿Conocen el trabajo real de un diseñador de modas?

Madonna fue de las pioneras en este ámbito, primero colaborando para H&M para después concebir la línea Material Girl junto con su hija Lourdes y resulta que el año pasado se introduce al desarrollo de accesorios y complementos. Kate Moss colaboró en 14 colecciones para TopShop, mientras que Alexa Chung hizo sus pininos para Madewell y luego se aventó a crear su marca propia; Sophia Coppola decidió apostar con bolsos para Louis Vuitton y más recientemente, Selena Gómez no sólo será la imagen de adidas NEO, sino que pretende desarrollar líneas por temporadas. La lista sigue con Rihanna para River Island, presentada en London Fashion Week, y no se diga Scarlett Johansson para Reebok.



Scarlett Hearts Rbk, calzado e indumentaria deportiva para Reebok. ¿En serio le pueden llamar a esto un trabajo de diseño?


Todos ellos hablan de "llevar su toque personal", argumento que oculta un capricho simple. Es casi como si despertaran un día, se lavaran la cara, notaran que prefieren los botones de su pijama en otro lado y decidieran que la deconstrucción es la única forma de re-interpretar; por lo tanto, pueden crear ropa. Error. El diseño no funciona así.

¿Las ventajas de estos sujetos? Su fama. Se saltan todos los filtros previos para definir si su trabajo es bueno o malo, porque ya están en el medio, porque ya son conocidos y la gente da por hecho que lo que produzcan es bueno. Se da una mancuerna perfecta entre las empresas que quieren vender y los famosos que quieren seguir siendo famosos y dando de qué hablar. Por otro lado, por supuesto que la mayoría se asesoran con diseñadores verdaderos para saber por dónde conducirse y están al tanto de lo que está en boga, en el mejor de los casos. ¿Algo más? Dicen que el dinero no es la felicidad, ¡pero cómo compra los atajos! Sin embargo, sus colecciones (si acaso se pueden llamar así) denotan una vacua inspiración, sin desarrollo alguno de la creatividad y la percepción; son sólo ojos, sin cabeza ni corazón. El diseño es pasión, no sólo negocio.


Chloë Sevigny para Opening Ceremony. Junta un montón de ropa vintage y voilà....


Partir del estilo de vida que representan, no les da el derecho de fungir como entes creadores, cuando caen únicamente en aplicar el copy-paste, cual proyecto de secundaria. Se forman en la fila de la comunicación social para presentar prendas que sólo son pedazos unidos de tela. Un outfit debe ser un statement por sí mismo, no sólo un número más de modelo para vender. No se trata de sentarse a dibujar cosas bonitas que le llegan a uno en medio de la nada. Si no han entendido que el fast fashion es lo peor que le ha podido ocurrir al mundo de la Moda, lo que hacen estas personas es encarnarse como mercenarios de ella.

El diseñador de modas es un creativo, una mente que dirige una producción; el glamour es la parte más efímera y codiciada del medio, sin embargo, no hay que dejar de lado que el diseñador de modas es un identificador y satisfactor de necesidades. Saber transmitir la personalidad para crear un estilo, es una cosa.  Saber interpretar el entorno socio-cultural, definir un mercado, conocer las motivaciones del target, equilibrando la funcionalidad y la estética, entre otras responsabilidades de un diseñador, es algo muy diferente.

¿De qué se trata? Ahora sí que zapatero a tus zapatos.

martes, 2 de abril de 2013

Burberry y su nuevo concepto en 121 Regend st.

Con esto de las nuevas estrategias de venta, el futuro ya nos alcanzó. Claro ejemplo de lo anterior, es la marca británica Burberry, cuyo director creativo Christopher Bailey, se internó en el mundo digital para ofrecer a sus clientes una experiencia tecnológica de compra, donde la idea plasmada en la nueva tienda del 121 de Regent Street, los dejará literalmente sin aliento.


121 Regent Street, Burberry.


Reiterando que una imagen habla más que mil palabras, imaginen todo lo que tiene que decir tanto material audiovisual.

Les dejo también el video, con todo el trabajo detrás de esta nueva propuesta.





Una cara en ascenso


¿Cuántas campañas se pueden protagonizar al mismo tiempo?

Cara Delevingne tal vez no tenga la respuesta, pero sí la publicidad tapiada con su rostro.


Cara Delevingne, para la marca sur-coreana Beanpole, primavera 2013. Por Richard Phibbs.

Nombrada la modelo del año en los BFA, figura en los más importantes desfiles a nivel mundial, incluyendo NY, Londres y París.


Cara para la frangancia Body Tender de Burberry, primavera 2013

La hermana menor de Poppy Delevingne posee no sólo una fuerte mirada de impactantes ojos azules, sino también una personalidad que sobresale tanto en pasarelas, como en shootings.


Campaña de primavera 2013, para la marca polaca Reserved. Por Mateusz Stankiewicz



Aún cuando su estatura le queda a deber unos centímetros para cumplir el ideal de una modelo, su actitud y su energía hacen obviar este pequeño detalle, razones que le han abierto las puertas desde su debut en 2010 en el desfile de Clements Ribeiro en London Fashion Week.



YSL Beauté Baby Doll Mascara, 2013. Por Terry Richardson



La versatilidad de esta joven londinense hace que su carrera suba como la espuma; no por nada dicen por ahí que se aproxima a convertirse en el nuevo ícono a la Kate Moss.



Fotografías de: http://fashiongonerogue.com/